Explora en libro mente criminal del Monterrey de los 90
Daniel Santiago
El Norte, Vida, 13 de octubre de 2025
En su novela «Nostalgia de la sombra«, el escritor Eduardo Antonio Parra lleva al lector al descubrimiento y acompañamiento casi íntimo de una mente criminal que, comparada con la violencia actual en la Ciudad, puede parecer ética.
Así lo describió este lunes el autor en la Feria Internacional del Libro Monterrey, al presentar la reedición por parte de Ediciones Era de este título publicado originalmente en 2002.
Frente a un reducido público reunido en el Pabellón Nuevo León, Parra contó que la idea de escribir a profundidad acerca de un asesino múltiple le vino después de trabajar por un par de años como editor de la nota roja en un periódico local.
«Me llamaba muchísimo la atención qué pasaba con esta gente que yo publicaba en el periódico, que hasta el momento en que había explotado la pasión o la ira, o las dos cosas al mismo tiempo, llevaba una vida absolutamente normal.
«Eran trabajadores, obreros, oficinistas y, de repente, en un arrebato de ira, rompían la botella y mataban al otro, sacaban un cuchillo y mataban al otro».
En el ejercicio de este periodismo fue que conoció distintos perfiles de asesinos, lo que lo llevó a sintetizarlos en Ramiro Mendoza Elizondo, gatillero a sueldo.
Una tarde, en una cantina, este personaje recibe el encargo de asesinar a Maricruz Escobedo, ejecutiva y miembro de la sociedad de élite de San Pedro Garza García, su primera víctima femenina.
Esta orden pone al protagonista en un dilema, pues tiene sus principios, y uno de ellos es no matar a mujeres.
«Es un asesino que tiene ciertos, vamos a decir, códigos éticos, códigos morales, aunque sea un asesino, lo cual me parece algo muy raro para esta época», comentó Parra.
En su novela el autor lleva al lector a acompañar al protagonista, quien al mismo tiempo que acecha a su siguiente víctima, recorre los lugares de Monterrey en los que creció.
De ahí que la obra descubra también rincones de la Ciudad como un basurero detrás de un mercado, una construcción en la Avenida Colón, o el lecho del Río Santa Catarina.
Algo más que explora intencionalmente la novela es el mal y las formas en que éste se apodera de un ser humano, poco a poco, hasta que lo posee por completo, dijo Parra.
«(Al buscar) a alguien que es la encarnación del mal, no necesariamente vas a encontrar un monstruo. Puede ser tu compañero de banca, puede ser alguno de las personas que están aquí en el público.
«Cualquiera puede encarnar el mal y ni siquiera tiene que tener malas intenciones, simplemente permanecer indiferente cuando ve algo que es terrible».
El autor estaría en la presentación con el escritor Hugo Valdés, sin embargo, éste no pudo acudir, por lo que lo acompañó Carolina Farías, directora del Fondo Editorial Nuevo León.



